Crónica 7ª semana

Como los grandes partidos vienen precedidos de concentración, también nosotros nos concentramos la tarde del domingo, 15 de octubre, para iniciar nuestro peregrinaje con una sentida eucaristía.

Si el CEL es un caramelo, la peregrinación lasaliana es un auténtico bombón. Con esa ilusión la iniciábamos todos el lunes, día 16. Su primera etapa era de Madrid a Irún… Muchos kilómetros para ir rodándonos, pero los fuimos superando sin problema. La parada clave y más larga fue en San Asensio. La atención por parte de los Hermanos fue exquisita, y la comida, ¡no digamos! El Hno. José Ángel revivió viejos tiempos explicándonos el monasterio (antiguo noviciado), el palacio -precioso-, actual residencia de Hermanos mayores y la bodega (sala de los peregrinos). Muchos aprovecharon para llevar el buen vino “Dominio de La Salle”.

Llegamos a Irún, donde tuvimos la eucaristía y tras la cena y el contacto con los Hermanos, nos dispusimos a descansar pensando en la larga etapa hacia París.

El martes, 17, tras recoger la comida preparada para tomarla en ruta, salimos hacia París. Fue un día un tanto pesado, pero necesario… Entre algunas explicaciones de nuestro excelente guía, el Hno. Joaquín Gasca, películas lasalianas, ensayos, dormidas, comentarios, paradas… se pasó el día. Nos alojamos en “Rue de Sèvres”, donde ha habido mejoras importantes, y la mayoría salimos a pasear… (París la “nuit”).  Algunos tuvieron algún problema para encontrar la puerta de entrada…

El miércoles ya empezamos a tope la peregrinación. Iniciamos la mañana visitando, cerca de la casa de Rue de Sèvres, lo que fue Casa Generalicia de 1847 a 1905, donde hubo 9 capítulos generales (actualmente es el Ministerio de Ultramar), noviciado… Posteriormente, nos situamos en la calle donde estuvo la casa de Vaugirad (1691-98), donde se pretendió el crecimiento de los Hermanos “por dentro” (Voto heroico, Votos perpetuos de los 12 primeros Hermanos, noviciado, casa de retiro y descanso…). Terminamos la mañana en la iglesia consagrada en 1910 a San Juan Bautista de La Salle, con su escuela y su casa sacerdotal.

Por la tarde llegamos a la Calle de la Barouillère (actualmente calle San Juan Bautista de la Salle), donde hubo escuela (1707…) y Casa Generalicia de 1709 a 1715. Pasamos por el antiguo Hospital de los Incurables, donde la Salle celebró la eucaristía en alguna ocasión. Continuamos por la segunda escuela en París, en la Rue de Bac, que funcionó desde 1690 hasta la Revolución Francesa. Luego pasamos por donde estuvo la tercera escuela en la Calle San Plácido (1697…). De ahí al actual Instituto Católico, en San José de los Carmelitas, donde pudimos recordar el lugar en que fue martirizado el H. Salomón en 1792. En la calle Princesa, cerca de San Sulpicio, pudimos ver la casa donde estuvieron las primeras escuelas de Paris (1688…). Terminamos la visita en la capilla de la Asunción, de la Iglesia de San Sulpicio (donde JBS estuvo 18 meses del 1670-72, cuando estudiaba en la Sorbona), donde celebramos la eucaristía.

A la vuelta tomamos un aperitivo y la cena con los Hermanos de la comunidad de Rue de Sèvres. Posteriormente recorrimos en bus, con sus correspondientes explicaciones, los Inválidos, el puente de Alejandro III, el Gran y Pequeño Palacio, la Plaza de la Concordia, la Madeleine, la ópera Garnier, los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo y el Trocadero, con su vista de la Torre Eiffel iluminada.

El jueves, día 19, salimos hacia Ruan donde visitamos, en primer lugar, la fuente y monumento dedicado a La Salle en 1875, en el que por primera vez se le representa con dos niños. De ahí nos dirigimos a San Yon (1705 comenzó la presencia lasaliana), que fue noviciado, Casa Generalicia (1705-9 y 1715-71), internado, correccional de menores y prisión… Pudimos ver la Iglesia (hoy sala de exposiciones) y la cripta (De 1719 a 1734 estuvieron enterrados los restos del Fundador en San Severo y de ahí se llevaron a esta cripta de San Yon). De ahí nos dirigimos al actual Colegio Pensionado San Juan Bautista de la Salle (fundado en 1874), donde tuvimos la eucaristía y comimos. En él estuvieron los restos de JBS de 1881 a 1905. Además de San Yon, los Hermanos llevaron cuatro escuelas más en Ruan: San Maclou (atrio-cementerio donde los Hermanos estuvieron de 1705 a 1907), San Godar, San Vivien y San Eloy, atendidas por diez Hermanos al principio, que vivieron en distintos lugares: Hospital General (1705-7), casa particular en la parroquia de San Nicolás (1707-12), calle los Mínimos…

También pudimos ver una ciudad muy bonita, con rincones y calles con casas típicamente normandas, con su decoración “a colombage”. Contemplamos edificios significativos de la ciudad como la Iglesia de Saint Maclou, la abadía de Saint Ouen, la catedral, el campanario y el gran reloj, la Iglesia de Santa Juana de Arco (preciosa por su originalidad de construcción moderna con las vidrieras del siglo XVI), el palacio de Justicia…

El viernes tuvimos día libre por París y aprovechamos la mayoría para caminar y disfrutar de la belleza de sus calles y monumentos. Un grupo contabilizó unos 25 kilómetros de caminata… La mayoría, dirigidos por el H. José Ángel, seguimos la ruta de los Inválidos, edificio de la Unesco, Torre Eiffel, Trocadero, Arco de Triunfo, Campos Elíseos, Pequeño y Gran Palacio, Tullerías, el Louvre, museo Pompidú, catedral de Notre Dame, barrio latino… Otros fueron hacia Sacre Coeur (Mont Martre, Moulín Rouge…). Y la mayoría nos acercamos a la torre Montparnase. Tuvimos un día con muy buen tiempo y disfrutamos un montón.

El sábado, al igual que La Salle y los principales HH. peregrinaron hacia Notre Dame de Liesse tras la Asamblea de 1686 y emitieron el voto de obediencia, nosotros tuvimos allí la eucaristía y renovamos las promesas, compromisos o consagración, según las circunstancias particulares. Allí encontramos una reliquia del fundador y una vidriera regalada por los Hermanos. Con gran fraternidad pudimos comer en casa de los sacerdotes de la parroquia. Bonito gesto.

Por la tarde fuimos a Laón, donde tras recordarnos la presencia de una escuela abierta por Nyel en 1680 y la continuidad de la presencia lasaliana hasta el siglo XX, vimos una estatua del fundador y la catedral. Desde ahí nos acercamos, en Brouillet, a la capilla y pueblo de los abuelos maternos de Juan Bautista de La Salle (Juan Moët y Petra Lespagnol), donde seguro correteó el Fundador. Los actuales propietarios de las posesiones y bodega nos invitaron a degustar un buen “champagne” de su cosecha. Quienes quisieron pudieron comprarlo. Terminamos el día cenando y descansando en la ciudad de Reims.

Y hasta aquí la primera semana de la peregrinación. El resto nos lo cuenta el siguiente grupo de cronistas…